Es curioso observar cómo varían algunos verbos en su conjugación ―tan curioso como natural―, pues todas las lenguas evolucionan de forma que van simplificándose. Así, no es de extrañar que se diga cada vez más imprimido en lugar de impreso, y que se haya impuesto prendido en vez de preso, (solo en el verbo freír ocurre lo contrario: el participio regular freído le cede el paso al irregular frito).
En alemán ocurre lo mismo; he aquí dos verbos clásicos que han terminado simplificándose (me refiero al cambio desde un verbo irregular [fuerte] a uno casi regular [débil]):
- fragen: (Präsens) sie fragt, (Präteritum) sie fragte (antes: sie frug), (Perfekt) sie hat gefragt (según las reglas, debería terminar en -en, pero así al menos parece ahora un verbo regular «de verdad»)
- backen: (Präsens) sie backt, (Präteritum) sie backte (antes: sie buk), (Perfekt) sie hat gebacken
Otro verbo que se merece una mención particular es «hauen» (pegar [a alguien]):
- tradicionalmente: (Präsens) sie haut, (Präteritum) sie hieb, (Perfekt) sie hat gehauen
- modernamente: (Präsens) sie haut, (Präteritum) sie haute, (Perfekt) sie hat gehauen (y se dice incluso «gehaut», lo que demuestra que se ha convertido casi completamente en regular).
También en español existen estos cambios de verbos irregulares a regulares (lo que, como ya he dicho más arriba, es precisamente el resultado la evolución lingüística natural):
- imprimir: impreso → imprimido (forma usada por la mayoría de la gente, aunque puede decirse igualmente: he impreso 10 páginas),
- prender: preso → prendido,
- proveer: provisto → proveído,
- en la lengua hablada: el perfecto simple de los verbos en -cir (conducir, traducir), según la gramática actual, termina en -je (conduje, traduje), pero cada vez son más las personas que se muestran propensas a seguir las reglas generales de su lengua (y no las excepciones), es decir, en analogía con los verbos en -ir (grupo al que pertenece también conducir: interrumpir → interrumpí), y los verbos en -cer (amanecer → amanecí) hay gente que dice con la misma naturalidad *conducí (forma incorrecta según la gramática actual).
Volviendo al verbo alemán del título ―pegar → hauen―, también es interesante el cambio que se da del complemento directo (ihn [lo], sie [la]) al indirecto (ihm, ihr [le]). Mientras que en español el verbo correspondiente lleva a la persona (pegada) en forma de complemento indirecto (le pegó [a él o a ella] [«una hostia» podría ser el complemento directo]), en alemán, con hauen la persona afectada puede ser también complemento directo (según la estructura «pegar a alguien», igual que en «ver a alguien (lo/la veo)» o «tocar a alguien (la/la toco)»), como muestran los resultados de Google:
- «haute ihn»: 1.560 (incluido verbos transitivos como umhauen, durchhauen),
- «haute ihm»: 2.210 (especialmente, como en español: jemandem eine runterhauen),
- «hieb ihn»: 1.240,
- «hieb ihm»: 6.020.
Conclusión: Aunque la forma moderna (la regular) esté bastante extendida en el uso, la tradicional (la irregular) sigue predominando (demuestra un registro más elevado). Respecto al complemento, igual que en español se prefiere el indirecto, pues se suele comprender por este verbo que algo (por ejemplo, una hostia, una galleta, una colleja, un cate o un tollo [en Canarias]) es pegado a alguien.
El último dato curioso (para un alemán, sobre todo) es que hauen y kleben (pegar con cola) sean el mismo verbo en español (pegar), mientras que en alemán se distingue con más claridad en este caso. Solo en una expresión alemana puede percibirse esta coincidencia de significados: jemandem eine kleben (pegarle una hostia a alguien). En esta expresión kleben adquiere el significado de hauen. Y ya no habrá quien diga que «esto no pega ni con cola».
Por último (ahora de verdad), respecto a la simplificación natural de los verbos alemanes, merece especial mención la Sociedad para la Fortificación de los Verbos (GSV) que se encarga no solo de proteger los verbos irregulares (los llamados verbos fuertes), sino también de convertir en irregular los que nunca lo han sido. Y eso no solo en alemán, también en otras lenguas germánicas (inglés, neerlandés y sueco) que disponen del fenómeno lingüístico del cambio vocálico (Um-, Ablautung). ¿Qué les parece?

Gesellschaft zur Stärkung der Verben!
Echt super Idee!