Por delgada y descreta que pueda parecer, la i es una letra curiosa y polifacética. Y no solo por su posible confusión con la i griega ―que, aunque en griego clásico no era pronunciada como una i, a los romanos les sonaba como tal, dado que no tenían este sonido (de la ýpsilon griega, pronunciada [y] como la u en francés, o la ü e y en alemán)―, por lo que en España empezó a llamarse i latina.
Al igual que muchas otras letras de nuestro alfabeto, también la i cambia de aspecto cuando se escribe en mayúscula: pierde su punto. Aunque, realmente, la i mayúscula nunca lo ha tenido (hasta la minúscula tardó siglos en recibirlo…). Pero hoy día hay una verdadera obsesión por ponerle a la i mayúscula, lo que le pertenece a la minúscula: el punto. Y yo me pregunto, ¿por qué motivo? ¿Con qué letra se puede confundir? Si la gente fuera tan consecuente las tildes (porque las mayúsculas sí llevan)…
Esta *«puntoposición» parece haber alarmado hasta a la RAE, que lo recogió en su Diccionario panhispánico de dudas: «La forma mayúscula de las letras i y j carece del punto que llevan en su grafía minúscula: Inés, Javier.» Hombre, en realidad, parece que es algo que debería saber todo el mundo, ¿verdad? Pues…
La i con dos puntos ( ï, con diéresis), sin embargo, debe llevarlos también en mayúscula ( Ï ), igual que la u (en BILINGÜE) y la e (en CITROËN), pues en este caso se trata de un signo diacrítico que sirve para separar un diptongo (compárese con el francés coïncidence, sin diéresis se pronunciaría [kwɛ̃sidɑ̃s] en vez de [koɛ̃sidɑ̃s]).
En griego, por ejemplo, la letra equivalente a nuestra i latina es la ιότα [ióta] (y no la i griega, como ya he explicado arriba) que no lleva punto nunca: ι, Ι (en realidad es el origen de nuestra i). Al igual que en español, la iota puede llevar tilde o acento: ί, Ί (en las mayúsculas griegas, el acento precede a la vocal, igual que en italiano).
En otras lenguas, en turco por ejemplo, la i con punto y la sin punto son dos letras completamente diferentes, al igual que n y ñ en español o u y ü en alemán. En las lenguas túrquicas, pues, la vocal que se corresponde con la i española (o latina) se escribe «i» e «İ» en su forma mayúscula (como en İstanbul), y la i sin punto («ı» y «I») se pronuncia [ɯ], vocal inexistente en nuestras lenguas. Suena como una mezcla entre la schwa [ə] y la ы rusa [ɨ].
En coreano, aunque su alfabeto difiera bastante de los europeos, la letra correspondiente a nuestra i se escribe se parece bastante: «ㅣ» (en combinaciones simples: 이 [i = uno], y dobles: 일 [il = dos]).


